En estas fechas navideñas, a escasos días de Reyes, la familia ya empieza a buscar qué regalos hacer a sus hijos. Como padres queremos acertar, ser prácticos, pero también encontrar aquel regalo que les ilusione y motive hacia el juego, más allá de la mañana de abrir los paquetes.

Desde la Fundación Querer, queremos daros algunas ideas para regalar. Si bien los niños, a veces, son participantes pasivos a la hora de elegir, vamos a haceros propuestas que sirvan para que saquen el máximo provecho a esos regalitos que, con tanto entusiasmo, los papás buscan.

Os vamos a proponer basaros en la regla de los 4 regalos, puesto que también es importante fomentar el consumo responsable. Estas reglas son regalar:

  1. Algo que sirva para llevar.
  2. Algo que fomente la comunicación.
  3. Algo que responda a sus intereses.
  4. Algo que realmente necesite.

Cosas que sirven para llevar

En este sentido, nos referimos a ropa, calzado, objetos de la vida cotidiana que tienen un uso garantizado y que van a estar presentes en la rutina de los niños. Sobre todo, debemos tener en cuenta que su uso pueda facilitarles la autonomía, favoreciendo la responsabilidad y la identificación de sus objetos personales. Algunos ejemplos serían:

  • Zapatos que faciliten el poner y quitar cuando los niños puedan tener ciertas dificultades: velcro ancho que se pueda coger fácilmente (a ser posible de un abroche solamente), sin gomas en el empeine porque con ellas le cueste meter solito el pie. O gomas con tirador ajustable, si no soy capaz de hacer abroche de cordones.
  • Una bolsa para meter el snack del cole y que facilite la identificación y coger y llevarlo de un lugar a otro si lo necesitan, por ejemplo.
  • Ropa cómoda y fácil de poner y quitar, predominando el uso de velcros y cremalleras.
  • Utensilios de aseo personal para usar en casa como rutina. Si puedo tener todo organizado dentro de una bolsa de aseo me ayudará a localizarlo y asociar una serie de objetos a un momento determinado.

Cosas que fomentan la comunicación

  • Libros de imágenes, sencillos con poca ilustración y/o texto, que le ayude a focalizar en detalles cada uno de los estímulos visuales que ofrezca una página, facilitando así que puedan comprender y hablar sobre el contenido de los cuentos.
  • Libros con el tipo de letra que esté usando en el cole (mayúscula o minúscula), para que pueda practicar y disfrutar de la lectura tanto solos como acompañados.
  • Juegos de imitación que favorezcan el juego simbólico e imaginativo, así como objetos de la vida cotidiana que le ayuden a participar en situaciones reales (un delantal o cuchillos adaptados para usar en la cocina con papa y mamá, por ejemplo).
  • Juegos de mesa adaptados a la edad, que pueden ayudar a comprender la espera y el uso de turnos, la escucha y el aprendizaje colaborativo.

Cosas que motivan sus intereses y favorecen la exploración y el juego libre

Como padres y madres, debemos hacer una observación de nuestros hijos e hijas y saber en qué momento de desarrollo están para poder acompañar adecuadamente, ya sea en la interacción con ellos o al incorporar juguetes u objetos en su espacio habitual de juego.

  • En la etapa sensoriomotora de 0-2 años: juegos de estimulación multisensorial y que fomenten el movimiento.
  • En la etapa preoperacional de 2-6 años: juegos de rol e imitación, construcciones, clasificación por colores, formas y tamaños.
  • En la etapa de las operaciones concretas de 7-12 años: juegos grupales, juegos de números, lógica y construcción.

Si sabemos que tienen intereses concretos como los animales, el dibujo o algún deporte podemos recurrir a esto, pues se sentirán también escuchados y validados.

Cosas que realmente necesita

Si existe algún material específico que os hayan recomendado profesionales terapéuticos, en caso de que los niños presenten alguna dificultad, es el momento de hacerle hueco e incluirlo como un regalo, puesto que será un apoyo para su vida cotidiana y es bueno darle ese espacio motivador para introducirlo.

Esto también es bonito para los hermanos o el resto de la familia, comprender que la necesidad también representa el valor añadido de la sorpresa y que cualquier regalo puede mejorarnos el acceso y adaptabilidad a la vida diaria y acercarnos al entorno.

También queremos enviaros el mensaje de que, en las Navidades, coincidiendo con que los niños tienen vacaciones y vosotros también tendréis días de fiesta, busquéis descansar y disfrutéis de la familia y de los momentos juntos. Si los niños pudieran elegir, seguro cambiarían un regalo por pasar un tiempo de juego con vosotros y olvidarse del reloj, que tanto nos organiza la vida, no siempre para facilitarla.

 

Carolina Pérez Ruiz

Maestra de Audición y Lenguaje

Coach emocional