Trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL) es el término que se utiliza cuando una persona tiene dificultad para hablar y/o entender el idioma y para el cual no existe una causa conocida.

La condición comienza en la niñez y afecta a todas las lenguas habladas.

Puede resultar sorprendente en una condición relacionada con el lenguaje que hasta hace poco no se acordara una terminología para describirla. Esta confusión ha dado lugar a que no se reconozca y se malinterprete el TDL. El consenso internacional fue acordado en 2016, pero aún así la mayoría de la gente no conoce el TDL.

Lo más probable es que usted enseñe a un estudiante que padece TDL. Alrededor del 7,6% de la población presenta TDL, lo que equivale a dos niños en una clase de 30 años.

Piense en cuánta charla necesitan entender los estudiantes en su clase para tener acceso al aprendizaje. La discusión de un libro compartido y el aprendizaje de nuevos conceptos matemáticos o científicos requieren un lenguaje.

Por lo tanto, no es de extrañar que el TDL tenga un impacto serio en la alfabetización de los estudiantes, en el logro académico más amplio y en la salud mental. Sus estudiantes necesitan que usted sepa acerca del TDL.

Identificar el DLD en el aula

Se ha hecho referencia al TDL como una discapacidad oculta; es imposible saber con sólo mirar a alguien si tiene la condición. Esto se ve agravado por su variabilidad.

Confusamente, algunos estudiantes con TDL pueden incluso hablar mucho. Los signos más obvios de TDL serán que los estudiantes no pueden expresarse tan bien como sus compañeros, y usen un vocabulario más simple y oraciones más cortas.

De los que tienen esta discapacidad oculta, los más ocultos son los estudiantes que tienen una comprensión deficiente. Su lenguaje expresivo puede dar algunas pistas, pero la gravedad de sus necesidades puede no ser tan obvia.

Es posible que tenga que realizar algún trabajo detectivesco para identificarlos, ya que rara vez dicen «Disculpe, señorita, pero no lo entiendo».

Si un estudiante se presenta con cualquiera de los siguientes detalles, vale la pena echar un vistazo más de cerca, ya que puede tener dificultades subyacentes para entender el lenguaje.

  • Mala escucha: muchos con TDL tienen dificultades para escuchar, pero cuando prestan atención, ¿entienden lo que se les dice?
  • – Fuera de tema: en la discusión en clase, pueden captar la esencia general y responder a ella, más que a los detalles específicos.
  • – Dificultades de lectura: algunos estudiantes con TDL pueden tener dificultades con la fonética, pero incluso una vez que pueden descifrarlo, ¿comprenden lo que leen?
  • – Problemas de comportamiento: dificultades para entender el impacto del lenguaje en el comportamiento de muchas maneras diferentes y los estudios de investigación muestran que entre el 60 y el 90 por ciento de todos los estudiantes con dificultades de comportamiento tienen un trastorno del lenguaje.

Apoyar a TDL en el aula

El diagnóstico de el TDL sólo puede ser realizado por un especialista, como un Logopeda, que lleve a cabo una evaluación exhaustiva.

No hay cura, y las intervenciones a corto plazo tendrán un efecto limitado, por lo que es necesario centrarse en el apoyo a largo plazo, las estrategias, el autocontrol y la concienciación.

Debido a que el TDL se presenta de muchas maneras diferentes, es esencial un programa personalizado, pero estas estrategias en el aula son un punto de partida.

Relaciones:

Al igual que con todos los estudiantes vulnerables, los estudiantes con TDL necesitan sentir que son comprendidos y apoyados. Necesitan gente de confianza a la que acudir cuando lo necesiten. Necesitan personas que sepan sobre el TDL y cómo apoyar a los estudiantes con la enfermedad.

Reducción de la carga de lenguaje:

Diferenciar la charla de toda la clase es una habilidad difícil de dominar, pero algunas modificaciones la harán más accesible para todos los alumnos. Use oraciones cortas y sencillas. Use palabras que usted sabe que entienden.

No hable por mucho tiempo en un momento dado. Haga una pausa para permitir el tiempo de procesamiento. Repita los puntos clave. Resuma lo que ha dicho, especialmente si ha sido más largo o más complejo.

Comprobar la comprensión:

No todos los estudiantes que luchan con la comprensión son conscientes de sus necesidades o de cuánto les falta, por lo que cuando se les pregunta «¿Entiendes? pueden responder «sí», incluso cuando no lo hacen.

Una mejor alternativa es «Dime lo que tienes que hacer», o «Explica el proceso a un amigo». Una relación fuerte hará que sea más fácil para los estudiantes admitir cuando no entienden.

Soportes no verbales:

Cuando los estudiantes luchan por conseguir extraer el significado del lenguaje, entonces es necesario encontrar métodos alternativos para transmitir el significado.

Utilice objetos o aprendizaje práctico siempre que sea posible. Una imagen o fotografía bien escogida puede actuar como un foco. Se pueden utilizar pictogramas o símbolos para representar visualmente conceptos más abstractos. Están disponibles símbolos gratuitos  en arasaac.org.

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