“Los niños están hechos de sueños”

Si nosotros, en nuestra vida adulta, recibiésemos constantemente comentarios negativos, ¿cómo creéis que estaría nuestra autoestima y nuestras ganas por empezar cosas nuevas?

A los niños les pasa lo mismo. ¿Qué es lo que impulsa a los niños a hacer las cosas? Cuanto más capacitados se sientan los niños en una tarea, más probable es que disfruten la actividad y quieran hacerla mejor. El éxito desarrolla motivación y esto genera más éxito.
La motivación, que procede del latín y significa estar en movimiento, es lo que nos hace caminar hacia adelante y forjar metas, ilusiones y objetivos concretos. La motivación es lo que nos hace indagar, buscar respuestas y lo que sacude nuestras ganas de querer saber.

 

“La motivación es el impulso para lograr algo”

 

 

La motivación es la clave del aprendizaje. Si los niños están motivados, estarán predispuestos a aprender, a involucrarse en la tarea y a poner todo su empeño en lograr el objetivo. De esta manera aprenderán las cosas de una manera mucho más fácil y natural.
Todos los niños tienen curiosidad y disposición para aprender de forma innata, y es labor de los adultos potenciar estas capacidades.
Por ello, es fundamental trabajar la motivación desde casa para empujarles a desarrollar desde las tareas más cotidianas (recoger los juguetes, vestirse, lavarse, poner la mesa, ir al cole, hacer los deberes…) hasta las más “extraordinarias” que les supongan un reto importante (aprender a montar en bici, a patinar, a nadar, a relacionarse con otros niños….).

Cuando la motivación nos falta, nos encontramos apáticos, sin interés por las cosas y sin ganas de movernos de nuestra zona de confort. Los adultos encontramos la motivación poniendo nuestras ilusiones en la familia, en una mejora laboral, en unas vacaciones soñadas…pero para los niños este acto puede resultar mucho más difícil puesto que aún no tienen perspectivas de futuro formadas ni objetivos definidos. Por esto es muy importante que ayudemos a los más pequeños a encontrar las ganas por hacer cosas; por estudiar y adecuar su formación a un futuro próspero y digno; a establecer metas a lograr en sus vidas…Pero, ¿cómo podemos hacerlo?

 

CLAVES PARA MOTIVAR A LOS NIÑOS A APRENDER

 

Hacer de la IMAGINACIÓN nuestra aliada

Contar las cosas con una ACTITUD POSITIVA y una sonrisa, les llegará la información de una forma mejor

Generar ESPACIOS en los que el niño pueda mostrar sus características personales y reconocer su individualidad.

Valorar su actitud a la hora de hacer algo

RECONOCER su esfuerzo y felicitarles cuando lo intentan

Explicarles el “por qué” de las cosas, de esta forma se sentirán CÓMPLICES y colaborarán más fácilmente

Darles TIEMPO para que lleven a cabo la actividad

Utilizar la MÚSICA, nos transporta a otros lugares y nos hace vibrar y sentir, nos lleva a otros estados de ánimo

Cuando se trate de tareas complejas, marcar objetivos a CORTO PLAZO y concretos para que sean fáciles de alcanzar y ellos sientan la satisfacción del logro. La motivación se retroalimenta a medida que vamos consiguiendo objetivos, y si es muy largo el proceso se podrán desanimar o llegar a aburrir.

Reconocer de forma explícita sus logros y esfuerzos, haciéndoles sentir COMPETENTES.

Destacar sus CUALIDADES o virtudes y fomentar sus intereses, teniendo en cuenta sus gustos y preferencias.

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA
https://www.feandalucia.ccoo.es/docu/p5sd7914.pdf

https://blogs.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/relacion-padres-e-hijos/2013-05-23/la-importancia-de-educar-ninos-motivados_588323/

 

 

Lucia Piqueras, logopeda y profe de teatro de el Cole de Celia y Pepe.