La logopedia está rodeada de varios mitos que pueden limitar el acceso a sus beneficios. Uno de los mitos más comunes es que solo se necesita para problemas de habla graves, cuando en realidad, los logopedas también tratan dificultades en la comunicación, la deglución y el lenguaje. Otro mito es que solo los niños necesitan logopedia, pero los adultos también pueden beneficiarse, especialmente tras un accidente cerebrovascular o lesiones neurológicas. Además, se cree erróneamente que la logopedia es efectiva solo a corto plazo, cuando el éxito depende del compromiso y la continuidad del tratamiento. Aquí, desmontamos varios mitos generados alrededor de la logopedia, un servicio que ofrece el Gabinete Multidisciplinar de Fundación Querer.

 

Mito: la logopedia solo trata problemas de pronunciación

Si bien la corrección de la pronunciación es una parte importante de la logopedia, esta disciplina abarca una amplia gama de áreas, como la comunicación, la voz, la deglución y el lenguaje en todas sus formas, incluyendo la comprensión, expresión, lectura y escritura.

 

Mito: la logopedia es solo para niños

Aunque es común asociar la logopedia con la infancia, esta terapia también es efectiva para adultos que enfrentan problemas de comunicación, deglución, voz o lenguaje debido a lesiones, trastornos neurológicos, accidentes cerebrovasculares u otras condiciones médicas.

 

Mito: los logopedas solo trabajan con personas con problemas graves de comunicación

Si bien los logopedas pueden tratar a personas con discapacidades graves, también ayudan a aquellos con dificultades menos evidentes, como tartamudez, dificultades de lectura o voz ronca. Además, pueden brindar asesoramiento y entrenamiento para mejorar las habilidades de comunicación en contextos profesionales o sociales

 

Mito: la logopedia es solo para personas con trastornos del habla

Aunque los trastornos del habla son una parte importante de la logopedia, esta disciplina también aborda trastornos del lenguaje, como la afasia, trastornos de la voz, como nódulos en las cuerdas vocales, y trastornos de la deglución, como la disfagia

 

Mito: la logopedia es una solución rápida para problemas de comunicación

La logopedia es un proceso gradual que requiere tiempo, compromiso y trabajo tanto del terapeuta como del paciente. Los resultados pueden variar según la gravedad del problema y la dedicación al tratamiento, pero con la práctica y la paciencia adecuadas, muchos individuos experimentan mejoras significativas en sus habilidades de comunicación y calidad de vida.

 

Mito: los logopedas solo trabajan individualmente con los pacientes

Si bien las sesiones individuales son comunes en la logopedia, los logopedas también pueden trabajar en grupos, especialmente en entornos educativos o de rehabilitación, donde pueden facilitar actividades de comunicación en grupo y desarrollar habilidades sociales.

 

Mito: la logopedia siempre es costosa y solo está al alcance de unos pocos

En muchos países, la logopedia está cubierta por sistemas de salud públicos o privados, y algunos seguros médicos pueden cubrir parte o la totalidad de los costos del tratamiento. Además, existen servicios comunitarios y organizaciones sin fines de lucro que ofrecen terapia logopédica a tarifas reducidas o gratuitas para aquellos que lo necesitan.

 

Mito: la logopedia es únicamente para problemas del habla y el lenguaje en el ámbito oral

La logopedia también aborda problemas relacionados con la comunicación escrita, como la dislexia y la disgrafía, así como la comunicación no verbal, incluyendo la expresión facial, el contacto visual y el lenguaje corporal.

 

Mito: la logopedia solo implica la repetición de ejercicios de pronunciación

Si bien la práctica repetitiva es una parte importante del tratamiento logopédico, los logopedas también emplean una variedad de técnicas y enfoques, incluyendo juegos, actividades interactivas, terapia conductual y tecnología asistida para adaptarse a las necesidades individuales de cada paciente y hacer que el proceso sea más dinámico y efectivo.

 

Mito: la logopedia es solo para personas con problemas de habla y lenguaje desde la infancia

La logopedia también puede ser beneficiosa para adultos que adquieren trastornos del habla o del lenguaje debido a lesiones cerebrales, accidentes cerebrovasculares, enfermedades neurodegenerativas o trastornos del desarrollo tardíos.