Lecturas con neuronas

Los mejores cuentos para fomentar el habla.

Alguna vez, Einstein contó que no dijo sus primeras palabras hasta los cuatro años. Según cuenta la anécdota, el niño genio habló cuando tuvo algo que decir. ¿Qué hace falta para que un niño hable? Tener la necesidad de expresar algo. Para que los niños hablen hay que contarles historias con las que se identifiquen, historias cercanas a ellos. Te invitamos a leer y a conversar con los niños a partir de estas pequeñas historias

«El gran libro de las emociones»: recopilación de 30 cuentos para aprender a gestionar los sentimientos.

Patricia Sánchez Rodriguez-Estremera Reconocer y saber expresar emociones y sentimientos es fundamental en el desarrollo de los más pequeños. En ocasiones, los adultos entendemos qué sienten pero no sabemos cómo explicárselo para que sean capaces de comprenderse mejor. Sin embargo, hacerlo es un paso necesario para madurar y crecer felices. Los 30 cuentos de María Menéndez-Ponte ayudarán a reconocer y gestionar todo tipo de emociones.

La Tortuga y la liebre.

Patricia Sánchez Rodriguez - Estremera “Llegado el día de la carrera, arrancaron ambas al mismo tiempo. La tortuga nunca dejó de caminar y a su lento paso pero constante, avanzaba tranquila hacia la meta. En cambio, la liebre, que a ratos se echaba a descansar en el camino, se quedó dormida. Cuando despertó, y moviéndose lo más veloz que pudo, vió como la tortuga había llegado de primera al final y obtenido la victoria.”

“Lila, la pequeña libélula”, un álbum ilustrado que pretende concienciar sobre el autismo.

Patricia Sánchez Rodriguez-Estremera Un álbum ilustrado editado por la empresa onubense Pábilo Editorial, escrito por el autor gaditano David Gómez, dibujado por la ilustradora granadina Carolina Luzón, y con el que sus creadores han logrado un bello ejercicio artístico para aumentar la concienciación y el conocimiento sobre el día a día de las familias con algún miembro con autismo.

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