“La educación especial no es segregación: es dar a cada niño las herramientas que necesita para ser autónomo”

Beatriz Gómez es maestra de educación especial en el colegio Jean Piaget de Zaragoza

Beatriz Gómez es especialista en educación y cuenta con una amplia experiencia en el ámbito de la educación especial, centrada en la atención a niños con discapacidad cognitiva y trastornos neurológicos. Su trayectoria profesional está marcada por la defensa de modelos educativos adaptados a las necesidades reales del alumnado, con un enfoque que combina conocimiento pedagógico, práctica en el aula y acompañamiento a las familias en la toma de decisiones clave para el desarrollo de sus hijos.

Pregunta. ¿Cuál ha sido el eje principal de su intervención?

Respuesta. He querido hacer una defensa clara de la educación especial como un modelo de alto rendimiento para niños con discapacidad cognitiva y enfermedades neurológicas. Es un tema que está muy politizado y donde la opinión está bastante polarizada. A los propios maestros se nos forma muchas veces en la idea de que la educación especial es segregadora, y que todos los niños deben estar en la escuela ordinaria. Pero hay muchos profesionales que defendemos la libertad de elección y la necesidad de que estos alumnos tengan acceso a una educación especializada, adaptada a sus características.

P. ¿Dónde está, en su opinión, el principal problema del modelo actual?

R. Se está promoviendo que los niños, desde muy pequeños, estén en la escuela ordinaria. Sin embargo, es precisamente en esas primeras etapas cuando el cerebro tiene mayor plasticidad. Si entendemos la inclusión como dotar al niño de herramientas para ser lo más autónomo posible en la sociedad, ¿por qué no ofrecer desde el inicio un entorno especializado donde pueda adquirir esas herramientas?

P. ¿Qué propone entonces como alternativa?

R. Invertir la dinámica actual. Que los niños puedan comenzar en entornos de educación especial, con profesionales, tiempos y metodologías adaptadas a sus necesidades, y que después, si es posible, puedan incorporarse a la escuela ordinaria con más recursos y capacidades. Ahora muchas veces ocurre al revés: se intenta primero la inclusión en la escuela ordinaria, muchos fracasan, y luego se deriva a educación especial.

P. También ha planteado la cuestión desde el punto de vista de las familias.

R. Claro. Si tienes un hijo sin discapacidad, puedes elegir el tipo de colegio que quieres: uno más centrado en idiomas, en deporte o en lo que consideres. Sin embargo, cuando hay discapacidad, esa libertad desaparece en muchos casos. Se impone la escuela ordinaria como única opción, cuando debería ser una decisión informada de los padres, basada en un buen diagnóstico y en las necesidades reales del niño.

P. En el fondo, ¿de qué estamos hablando?

R. De adaptar la educación al niño, no al revés. Habrá casos en los que la escuela ordinaria sea la mejor opción, y otros en los que no. Lo importante es poder elegir el entorno que realmente dé respuesta a cada situación.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.