Óscar Martín, investigador en neurociencia del desarrollo, especializado en genética y formación de circuitos cerebrales”
Óscar Martín es investigador en neurociencia, especializado en el estudio del desarrollo del cerebro y los trastornos del neurodesarrollo. Su trayectoria científica se ha centrado en entender cómo interactúan la genética y el entorno en la formación del cerebro humano, con un enfoque orientado a trasladar ese conocimiento a la comprensión de enfermedades neurológicas y al desarrollo de nuevas terapias.
Pregunta. ¿En qué ha centrado su intervención?
Respuesta. He intentado explicar, de la forma más sencilla posible, cuáles son los hitos principales en el desarrollo del cerebro humano. Una de las ideas clave es que nuestro cerebro se desarrolla muy despacio. No solo durante los nueve meses de gestación, sino durante toda la infancia e incluso la adolescencia, cuando siguen produciéndose cambios muy importantes.
P. ¿Qué factores influyen en ese desarrollo?
R. Hay dos grandes componentes. Por un lado, la genética, que podríamos decir que son los planos que contiene el ADN para construir el cerebro. Y por otro, el entorno: desde el útero materno hasta las relaciones familiares, sociales o el colegio. Todo eso va moldeando cómo se forma esta “máquina” tan compleja que es el cerebro humano.
P. ¿Por qué es importante entender el desarrollo normal del cerebro?
R. Porque solo así podemos entender qué ocurre cuando hay un trastorno del neurodesarrollo. Necesitamos saber cuál es la trayectoria habitual para identificar en qué momento se producen desviaciones. En muchos casos, estas alteraciones tienen una base genética, y afectan a cómo se construye el cerebro y, en consecuencia, al comportamiento.
P. ¿Qué avances espera en los próximos años?
R. Creo que el gran reto es relacionar mejor la información genética con el desarrollo del cerebro y el comportamiento. Eso nos permitirá diseñar terapias que puedan cambiar la vida de los pacientes. Estamos en una fase en la que el conocimiento está creciendo muy rápidamente.
P. Ha hablado del cerebro como una “última frontera”.
R. Sí, probablemente es la frontera más importante del conocimiento. Entender cómo funciona el cerebro es, en el fondo, entendernos a nosotros mismos. Y ahora estamos empezando a tener las herramientas necesarias para hacerlo con precisión, lo que augura una transformación muy relevante en los próximos años.
P. ¿Qué papel jugará la inteligencia artificial?
R. Ya lo está jugando. Nos permite encontrar patrones en grandes volúmenes de datos, algo en lo que el cerebro humano es bueno, pero mucho más lento. Aplicada a la imagen cerebral o al modelado del desarrollo, la inteligencia artificial va a ser clave para acelerar el conocimiento en este campo.
P. ¿Qué significa para usted participar en estas jornadas?
R. Es un día muy importante. Siempre acudo con mucha ilusión, también porque es una oportunidad para acercar estos temas a la sociedad y a las familias. La Fundación está haciendo un trabajo muy relevante en este sentido, movilizando a todos para avanzar en la comprensión de los trastornos del desarrollo cerebral.