El 85% de las ausencias laborales por salud mental está relacionado con el trabajo

Un estudio de InfoJobs revela que casi la mitad de los trabajadores españoles se ausentó de su puesto al menos una vez durante el último año analizado.

La salud mental y las dificultades de conciliación figuran entre los desafíos de las empresas.

Fundación Querer ofrece atención especializada en neurodiversidad y problemas de salud mental también en la edad adulta.

La salud mental se ha convertido en uno de los grandes desafíos del mundo laboral. El estrés, la ansiedad, la depresión o el agotamiento profesional pueden afectar al bienestar de los trabajadores y repercutir en su actividad. De hecho, según un estudio de InfoJobs, el 85% de las personas que se ausentaron de su trabajo por motivos de salud mental relacionó su problema, total o parcialmente, con el ámbito laboral. Para el 42%, el trabajo fue su origen exclusivo, mientras que otro 43% reconoció una relación parcial.

El dato forma parte del Informe sobre absentismo laboral de InfoJobs, elaborado a partir de una encuesta a 4.656 personas activas en España entre junio y julio de 2025. Sus resultados muestran que el 49% de los ocupados se había ausentado del trabajo al menos una vez durante los doce meses anteriores, diez puntos porcentuales más que en 2022. Las ausencias sin baja médica pasaron del 20% al 33%, mientras que las bajas formalizadas apenas variaron, del 24% al 25%.

Evolución de las ausencias laborales

Fuente: InfoJobs, Informe sobre absentismo laboral (2025). Porcentaje de ocupados; categorías no excluyentes.

Los motivos relacionados con la salud ocupan los primeros puestos. Entre quienes se ausentaron, el 49% señala la necesidad de acudir a una cita médica; el 30%, problemas puntuales de salud, y el 29%, enfermedades o situaciones temporales que requieren recuperación. El cuidado de familiares aparece en cuarto lugar, mencionado por el 24%, mientras que el 10% identifica problemas de salud mental, como estrés o ansiedad.

Conviene precisar que el estudio contabiliza ausencias justificadas y no justificadas, con o sin baja médica. Por tanto, estas cifras no deben interpretarse como una medida exclusiva del absentismo injustificado.

Un problema oculto

El peso de los problemas psicológicos es especialmente significativo entre quienes necesitan una baja médica. El 15% de las personas que estuvieron de baja mencionó la salud mental entre sus motivos de ausencia, frente al 8% de quienes faltaron sin tramitar una baja.

Sin embargo, una parte importante de estas situaciones permanece fuera del conocimiento de las empresas. Según InfoJobs, el 36% de las personas que se ausentaron por problemas de salud mental no comunicó esa circunstancia a sus responsables, recursos humanos o compañeros. Un 20% no se lo contó a nadie, ni siquiera a su entorno laboral más cercano. La investigación recuerda, en cualquier caso, que los trabajadores no están obligados a comunicar su diagnóstico a la empresa.

Relación de las ausencias por salud mental con el trabajo

Fuente: InfoJobs, Informe sobre absentismo laboral (2025). Base: 199 personas que se ausentaron por salud mental.

La preocupación también está presente entre los empleadores. Otro estudio de InfoJobs, el Barómetro de Preocupaciones de las Empresas 2025, señala que el 78% de las compañías identifica algún desafío relacionado con la salud mental de sus trabajadores.

Las responsabilidades familiares

El informe identifica también a las personas cuidadoras como uno de los colectivos más afectados por las ausencias laborales. Entre quienes tienen a su cargo el cuidado no remunerado de familiares con enfermedades o necesidades de apoyo, el 62% se ausentó al menos una vez durante el periodo estudiado, frente al 49% del conjunto de ocupados.

Mayor frecuencia de ausencias entre personas cuidadoras

Fuente: InfoJobs, Informe sobre absentismo laboral (2025). Porcentaje con alguna ausencia en los últimos 12 meses.

Además, entre los cuidadores que se ausentaron, el 48% mencionó la atención a un familiar como motivo, frente al 19% de quienes no desempeñaban ese papel. Los problemas de salud mental también aparecen con mayor frecuencia: el 17% de los cuidadores que faltaron al trabajo señaló esta causa, frente al 9% de los demás.

Estos resultados muestran que las dificultades de conciliación no se limitan a la organización de horarios. También afectan a quienes deben compatibilizar su actividad profesional con responsabilidades familiares de atención continuada, visitas médicas y cuidados.

Servicio para personas y empresas

La salud mental y las necesidades de apoyo no se circunscriben a la infancia. En la edad adulta, las dificultades relacionadas con la neurodiversidad pueden coexistir con situaciones de ansiedad, depresión, fatiga o agotamiento profesional (burnout). Son realidades diferentes, que requieren una valoración individualizada y respuestas específicas.

Fundación Querer cuenta con un departamento dirigido a empresas y, a través del Centro Terapéutico Querer, ofrece atención especializada tanto en neurodiversidad como en problemas de salud mental.

“Cuando hablamos de salud mental en las empresas, no podemos limitarnos a las bajas laborales o a la productividad. Detrás de cada situación puede haber necesidades muy diferentes, desde problemas de ansiedad, depresión o agotamiento profesional hasta dificultades relacionadas con la neurodiversidad”, explica Sara Herrero, directora del Centro Terapéutico Querer.

“En Fundación Querer contamos con un área dirigida a empresas y con los profesionales del Centro Terapéutico Querer para ofrecer una atención especializada, adaptada a las necesidades de cada persona. Es importante que las empresas conozcan estos recursos y entiendan que atender la salud mental y la diversidad también forma parte del cuidado de sus trabajadores”, añade.

Los resultados de InfoJobs invitan así a ampliar el debate sobre el absentismo. Más allá de su coste económico y organizativo, las cifras reflejan la importancia de abordar sus causas, facilitar el acceso a apoyos especializados y avanzar hacia entornos laborales más sensibles al bienestar y a las diferentes necesidades de las personas.