Las familias de personas con discapacidad reclaman más apoyo económico y una ley específica

Las familias de personas con discapacidad intelectual afrontan un sobreesfuerzo económico que puede alcanzar los 40.000 euros anuales, según Plena Inclusión España. La organización reclama una mayor inversión pública y medidas que permitan conciliar los cuidados con la vida laboral y personal.

Un reportaje de Merche Borja, publicado en Capaces, la sección especializada de 20minutos sobre discapacidad, recoge las principales conclusiones de un estudio elaborado por Plena Inclusión España y la consultora Fresno sobre las políticas de apoyo a las familias con discapacidad en Europa.

Según los datos difundidos por la organización, España destina el 1,39 % de su PIB a políticas de familia, frente al 2,5 % de media de la Unión Europea. En el ámbito de la discapacidad, la inversión alcanza el 1,5 % del PIB, también por debajo del promedio comunitario del 1,92 %.

Esta falta de apoyos tiene consecuencias económicas y personales. Muchas familias deben reducir su jornada laboral o abandonar el empleo para atender a sus familiares, lo que disminuye sus ingresos y aumenta el riesgo de pobreza.

Para abordar esta situación, Plena Inclusión propone 14 medidas prioritarias, inspiradas en experiencias de países como Suecia, Alemania y Reino Unido. Entre ellas figuran ayudas económicas, servicios de apoyo a los cuidadores, permisos remunerados, deducciones fiscales y la creación de una figura profesional que oriente a las familias sobre los recursos disponibles.

Enrique Galván, director de Plena Inclusión España, defiende que proteger a las personas con discapacidad exige también proteger a sus familias. La organización plantea, además, impulsar una ley específica que establezca un marco común de derechos y apoyos en todo el territorio español.

El objetivo es que los cuidados no obliguen a las familias a renunciar a su estabilidad económica, su bienestar o sus propios proyectos de vida.